Los secretos sexuales
de Nacho Vidal
Conversaciones con Simón Posada
¿Qué no es este libro?
En primer lugar, esto no es un libro. Es un documento extenso que he sacado de varios encuentros que he tenido con uno de los mejores actores porno de la historia, Nacho Vidal. Además de charlas personales y entrevistas que le he hecho para revistas, mi libro Días de porno y un proyecto fallido de telemarketing, he podido sacar algunas conclusiones sobre su oficio, que no es más que el de saber tirar, follar, hacer el amor o como se le quiera llamar.
¿Cómo aplazar la eyaculación? ¿Cómo besar a una mujer? ¿Cómo seducir? ¿Qué decir durante el sexo? ¿Cómo se hace un buen sexo oral? Todas estas preguntas tienen más o menos una respuesta en este documento. Porque aquí va otra aclaración: si usted cree que al comprar este documento va a ser tan bueno en la cama como Nacho Vidal, olvídelo. Él es una máquina de la naturaleza diseñada para el sexo, un verdadero semental humano, único e irrepetible. Quizá sus hijos –de los que es un devoto obsesivo– hereden por genética su potencia sexual, pero convertirse en Nacho Vidal es imposible.
Creo que lo único claro que queda después de leer este documento es el hecho de que lo más importante es conocerse a sí mismo. Conocer los alcances, los errores, los gustos, las falencias y los límites que uno puede tener en la cama y en el sexo. Otra cosa que queda clara es que el sexo no es como en las películas porno, y por eso me parece valioso compartir esta información, porque Nacho Vidal se confiesa, deja su imagen de semental y superhombre y rompe los mitos sobre la pornografía. Durante todo el documento aclara que las películas porno son ficción, y que por eso no hay que creer en ellas. Muchos hombres han tomado el porno como su única guía de educación sexual, y eso tiene a millones de parejas insatisfechas en el mundo. Que Nacho Vidal, una leyenda viva, diga esto, me parece de destacar.
Simón Posada.
El sexo no es cine mudo
Todas las mujeres son mundos diferentes. Por eso, intentar hacer una manual sobre cómo seducir a una mujer es una misión imposible y casi una tontería. En efecto yo voy a darte muchos consejos que he probado en mi larga carrera de más de diez años y te prometo que vas a obtener grandes resultados y toneladas de diversión.
Pero sí quiero advertir que quizá el truco más importante que puedo enseñarte es el más sencillo: habla durante el sexo, preguntale a tu pareja qué le gusta, busca sus respuestas, pero no de forma informativa, no estás haciendo una encuesta en época electoral. Háblale de forma caliente, con susurros pero con fuerza, sin maltratarla ni decirle cosas feas. Quizá me has escuchado insultando a las mujeres en mis películas, pero ese no soy yo sino el imbécil que dobla mi voz –hice muchas películas en inglés que luego en España doblaron unos gilipollas que insultan a sus novias mientras se las follan y cuando hablan por mí en las películas cometen ese error−.
Habla con tu pareja con el objetivo de ponerla caliente, para saber por dónde le gusta, cómo le gusta, qué tan rápido o lento le gusta. Hay hombres que se sumergen una hora en la vagina de su pareja para hacerle sexo oral sin saber cómo hacerlo o si a ella gusta. No puedes hablar con la boca llena, por eso primero habla, escucha y luego ponte manos –y boca− a la obra. El sexo es un juego de dos personas para divertirse y por eso la comunicación es lo principal, y mucho más si se trata de la primera vez con alguien. En las primeras veces es muy difícil quedar bien. Por eso, ¡HABLA!, que para eso te enseñaron.
La clave del éxito: ¿cuándo penetrar?