Excerpt for Brújulas rotas by Guillermo Morellón, available in its entirety at Smashwords




BRÚJULAS ROTAS


Guillermo Morellón




Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada, copiada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, óptico, informático, reprográfico, de grabación o de fotocopia, o cualquier medio por aparecer, sin el permiso expreso, escrito y previo del autor.

Todos los derechos reservados.



Copyright 2010 © Guillermo Morellón

Primera edición: 2010

Diseño y foto de portada: Clara Sterling © 2010

Edición a cargo de: Lucía Bartolomé

Smashwords edition

Índice



I PARTE: Tallos de Macaranga

Equinoccio de adversidad

En la tarde

Ola de Hokusai

Pacto

Sureste

Sucesiones

Seco

Presagio

13 días

Añorando

Jaimas

Hilvanando conjeturas

Hueso de dátil

A menudo, Ella

Hojas de tilo

Quásar

Beleño de octubre

De espaldas

Anjanas

Eres todos mis jaleos

Abejaruco en el tejado



II PARTE: Jaleo de vórtices

Ecos

Cantata vespertina

Sé nada

Enredado

Serenata bajo el farol

Húmedo

Tu nombre me desordena

Contando

Anochece

Carta astral

Oteando nadas

Dos deseos

Palabras infecundas

Garabateando arabescos con una tea candente

Sarmientos de noviembre

Tempestades

Diletando

Una flecha sin arco








Dedicado a:

Alejandro, Leticia, Roberto, Clara, Emma y Ana Álvarez




I PARTE: TALLOS DE MACARANGA


Equinoccio de adversidad


La noche hiela

mi mundo hecho trizas

tizas ardientes

en las tripas.


El pecho desquiciado

alejado del éxtasis

el sudor de los cuerpos

apenas un recuerdo.


El vaivén de los días

desaforado

alba gris

morado el presagio.


No se tejen dorados hilos

errante el caminar

sin nido

ni refugio

más lejos de mi

huyo.


En la tarde


Hoy no podría desnudarte despacio,

hoy lanzaría tu ropa hacía las sillas vacías,

enérgico, rápido, musculoso,

te cogería en brazos y besaría tu boca

hasta nuestro delirio.


Lamería tu ombligo y enredaría en tu cuello

acariciaría tus muslos,

jugaría con tus pies,

tus senos me alimentarían

como a un niño hambriento.

Me sentiría el dios de tu pubis,

y de tu espina dorsal.


Ola de Hokusai


Purchase this book or download sample versions for your ebook reader.
(Pages 1-6 show above.)