
CANTAR
DE
MIO CID
(Anónimo)
Introducción por Atidem Aroha
(Edición 2012)
CONTENIDO
-Introducción––3.
-Cantar de Mío Cid Indice––8.
-Gesta de Mío Cid. Version Original––19.
-Gesta de Mío Cid. Version Moderna––169.
INTRODUCCIÓN
Mío Cid, es un personaje histórico real, su nombre es Rodrigo Díaz de Vivar y nació en el año 1403. Educado en la corte del rey Fernando I, mantuvo una gran amistad con su hijo Sancho II. Alfonso VI, hermano de Sancho y sucesor suyo en el trono no fue amigo del Cid, procurando pues el destierro de éste, y ahí comienza a revelarse el marco escénico donde ocurre primeramente esta historia convertida en leyenda épica. Fue escrito alrededor del 1140 d.C, 40 años después de la muerte del Cid. El poema se divide en tres partes: primero- destierro; segundo-conquista de Valencia y matrimonio de hijas; tercero-Venganza y justicia de Mío Cid.
El marco escénico lo analizaremos por cada uno de sus tres partes o cantares. Todos ellos incluyen igualmente descripciones de los personajes, sus insignias, banderas, ánimos y disposición. Así vemos en la primera parte de Vivar, en el norte de Castilla, ciudad de Burgos. El Cid es traicionado por los compinches de su enemigo García Ordóñez quienes le indisponen con el rey, desterrándolo injustamente:
“Al salir de Vivar, tuvieron la corneja diestra
y entrando en Burgos, tuvieronla siniestra.
…Mío Cid Rui Díaz por Burgos entróve
van en su compañía sesenta pendones,”
Mucho fue el dolor del Cid, viendo a su vez como todos por temor al mandamiento del rey le dan la espalda sin permitir que se hospede en algún lugar, posada o casa. El Campeador pues acampó en las afueras junto a la villa de Burgos, a vista del río Arlanzón, cuando al siguiente dia ciento quince caballeros lo esperan en el puente para unírsele en su partida de Castilla. Llanto y triste despedida de su mujer Jimena e hijas.
Seguidamente se dirigen al reino moro de Toledo, se le unen más hombres y deciden atacar a Castejón, en el centro de la Península. De allí el marco escénico se transporta a Valencia, en la costa mediterránea, atacando al pueblo de Alcocer:
“En la parte de los moros dos grandes enseñan van
…Las haces de los moros comienzan a avanzar
…Oyeráis a unos, ¡Mahoma!; a otros, ¡Santiago!”
El cantar segundo comienza y el Cid se acerca en dirección a Valencia: “se dirigió hacia Valencia y sobre ella se fue a echar”. Valencia era la rica y bién custodiada ciudad árabe en el este de de España, junto al Mediterráneo. El rey moro de Sevilla acude a pelear pero Cid los derrota a todos, conquista Valencia y todos alegres recuperan la ciudad para la cristiandad llenándose igualmente de riquezas:
“Mío Cid don Rodrigo en Valencia esta holgando.
…Ricos están ya los que salieron desterrados;
a todos el Campeador en Valencia les ha dado
casas y heredades, así los ha premiado.
…Dios, qué alegre era todo cristianismo,
que en tierras de Valencia había señor obispo.”
Mío Cid manda a buscar, pidiendo primeramente el permiso del rey, a su esposa y dos hijas desde el reino de Castilla, donde se encuentran: ‘A la madre y a las hijas bién las abrazaba, con el gozo que tenían de los sus ojos lloraban”. Mío Cid mueve el marco escénico nuevamente hacia Castilla, a donde se dirige para ser recibido por el Rey Alfonso, quien lo perdona oficialmente y le da la bienvenida:
“Dijo el rey: Esto haré de alma y corazón;
aquí yo os perdono, Cid, y os doy mi amor,
os acojo a mi reino y os devuelvo mi favor”
Los infantes de Carrión, envidiosos del Cid, piden al rey que intervenga ante el Campeador para recibir su aprobación en matrimonio con sus hijas, doña Elvira y doña Sol. El casamiento ocurre en el marco escénico de Valencia: “El Cid y sus yernos en Valencia han quedado”. Le sigue el cantar tercero donde los infantes de Carrión afrentan a las muchachas tomadas por esposas incluyendo el haber azotádolas con correas, después de desnudarlas en el camino rumbo a Castilla. El Cid es seriamente ofendido pero sin desesperarse planifica su justa venganza frente al rey Fernando en la corte, a donde el vuelve para defender frente a los jueces su causa.
“y así como ellos, sabed, toda la corte
con gran honra lo reciben al que en buen hora nació.”
Finalmente la historia termina con Mío Cid recuperando de los infantes de Carrión sus espadas Tizona y Colada las cuales entrega a los príncipes de Navarra y de Aragón, reinos contiguos por el norte y este al de Castilla, quienes después de quedar libres las hijas del Cid, piden a ellas en casamiento, convirtiéndose en reinas de ambos reinos vecinos, todo lo cuál coadyuvó igualmente a la unión familiar de estas tierras y reinos cristianos.
“Así crece la honra del que en buen hora nació,
cuando señoras sus hijas de Navarra y de Aragón.
Hoy los reyes de España sus parientes son.
A todos alcanza la honra por el que en buena nació.”
Saludos cordiales,
Atidem Aroha (Editor).

CANTAR DE MIO CID.
ÍNDICE:
1. Presentación del héroe en gran desolación; referencia al estilo del
Cantar, "mesurado" = ritmo y medida; invocación divina.
2. El Cid, de camino a un destino incierto; agüeros; tenues esperanzas.
3. Entrada en Burgos; los burgaleses cierran sus puertas, pero con buenos deseos.
4. Una niña de recia voluntad se enfrenta con el humillado Cid; salida de Burgos.
5. Martín Antolínez se une al Cid y le ofrece algunos viveres.
6. El Cid, empobrecido, habla con Antolínez del truco de las arcas de arena.
7. El empeño de las arcas como cuestión de vida o muerte.
8. Antolínez busca en Burgos a Raquel y Vidas, dos caros amigos.
9. Raquel y Vidas, tras el trato con Antolínez, van a ver al Cid y recoger las arcas.
10. Martín Antolínez regresa con Raquel y Vidas a Burgos; recibe seiscientos marcos.
11. Antolínez se vuelve al Cid con el dinero; se disponen a marchar.
12. El Cid, orando en la catedral de Burgos, promete mil misas.
13. Martín Antolínez regresa a Burgos a despedirse de su familia.
14. El Cid se dirige a Cardeña, donde está su familia.
15. En Cardeña le reciben el abad don Sancho, Jimena, su mujer, y sus hijas.
16. Jimena, con sus dos niñas tan pequeñitas, se entristece de su desamparo; se sugiere el tema de las honrosas bodas.
17. Crecen las filas del Cid; se le acogen más de cien caballeros.
18. Generosas promesas del Cid a sus vasallos; oración de doña Jimena; despedidas, salida y paso del Duero.
19. El ángel Gabriel consuela al Cid en un sueño.
20. El último día del plazo llegan a la sierra de Mieres ,frontera de Castilla.
21. El Cid cuenta entre los suyos trescientos hombres.
22. El Cid dispone la emboscada contra Castejón, en el reino moro de Toledo.
23. Castejón cae en poder del Cid; merodeos por Alcalá.
24. Minaya renuncia a su parte del botín con un voto esperanzador y ambicioso.
25. El Cid vende su parte a los moros; teme que Alfonso salga a buscarle.
26. El Cid sale para tierras de Zaragoza.
27. El Cid acampa sobre Alcocer.
28. Alcocer comienza a pagar parias al Cid.
29. Estratagema del Cid y toma del castillo de Alcocer.
30. Pero Bermúdez coloca la seña en lo más alto del castillo.
31. El Cid decide no decapitar a los moros; prefiere valerse de sus servicios.
32. El rey de Valencia reúne tres mil moros para recobrar Alcocer.
33. Fáriz y Galve cercan al Cid en Alcocer.
34. El Cid, tras consultar con sus hombres, presenta a los moros batalla campal; la necesidad de pan justifica la guerra; valor de Pero Bermúdez.
35. Los vasallos del Cid atacan para socorrer a Bermúdez.
36. Los moros son derrotados.
37. Distinguidos caballeros de armas cristianos.
38. Minaya, en un aprieto, es ayudado por el Cid, que hiere a Fáriz.
39. Alegría entre los cristianos; huida de los moros.
40. Minaya puede cumplir su voto con el gran botín; el Cid ordena el envío de treinta caballos a Alfonso.
41. El Cid cumple su promesa de mil misas en Santa Maria y envía dinero a su mujer.
42. Salida de Minaya y su comitiva para Castilla.
43. El Cid despide a la comitiva; nueva justificación de la guerra.
44. El Cid gestiona la venta de Alcocer a los moros.
45. La venta de Alcocer reporta a todos buenas ganancias.
46. El Cid sale de Alcocer acompañado de buenos deseos y buenos agüeros; asienta sus reales sobre el poyo de Monreal.
47. El rey Alfonso acepta el regalo de manos de Minaya, perdona a éste y pospone para más adelante su decisión sobre el Cid.
48. El rey autoriza a todo el que quiera unirse al Cid.
49. Aumentan las correrías y la fama del Cid; Minaya, con doscientos caballeros, se reúne con el Cid.
50. Alegría de todos por las buenas noticias que les trae Minaya.
51. El Cid se alegra del cumplimiento del voto y de los saludos de su mujer y sus hijas.
52. Correrías por las tierras de Alcañiz.
53. Los que conocen al Cid no temen ultraje.
54. Avanzan los del Cid hasta llegar a tierras amparadas por el conde de Barcelona.
55. El conde de Barcelona toma muy a mal las incursiones del Cid.
56. El Cid trata de pacificar al conde; éste desconfía del Cid y le presenta batalla.
57. El Cid arenga a los suyos con sus planes estratégicos.
58. Victoria del Cid, quien toma al conde prisionero y se se adueña de Colada.
59. El conde, en prisión, se declara en huelga de hambre.
60. El Cid amonesta al conde a que coma.
61. Dura negativa del conde en el tercer dia de su abstinencia.
62. El Cid promete al conde la libertad inmediata; alegría del conde y fin de su abstinencia; el Cid obsequia al conde y le despide
amigablemente.
63. Infundados recelos del conde sobre la lealtad del Cid; éste y los suyos, con sus enormes riquezas, están listos para la gesta por antonomasia.
64. (Sigue la misma rima); el Cid comienza su campaña hacia Valencia.
65. Toma de Murviedro.
66. Los moros valencianos cercan al Cid; éste se ve necesitado a defenderse.
67. El Cid justifica la guerra por ir dirigida contra hombres de tierra extraña.
68. Minaya presenta el plan de batalla. Victoria del Cid y toma de Cebolla.
69. Correrías del Cid por el sur de Valencia.
70. Dolor de los valencianos por la toma de Peña Cadielia por el Cid.
71. Penas y trabajos en la conquista de la región valenciana.
72. El cid asedia Valencia; apuros de los moros,alegría del Cid; pregón del Cid invitando al combate a los que deseen valerosamente enriqueserse.
73. El Cid espera el resultado del pregón.
74. Muchos acuden en busca de ganancias; cerco y toma de Valencia.
75. El rey de Sevilla intenta recobrar Valencia.
76. La barba intonsa del Cid; su esplendidez en el premio y dureza en el castigo.
77. Alegría del Cid, que cuenta seiscientos hombres; propósito de seguir aumentando sus riquezas; nuevos presentes para el rey; para que deje salir a su mujer e hijas.
78. El obispo don Jerónimo, entendido en armas y letras, llega a Valencia; alegría del Cid.
79. Don Jerónimo es hecho obispo de Valencia, donde puede creerse rico.
80. Minaya sale para Castilla con los regalos para Alfonso.
81. Minaya saluda al rey.
82. Minaya hace ante la corte la apología del Cid; complacencia del rey, disgusto de Garci Ordóñez; el rey manda escoltar a la familia del Cid hasta Valencia; el rey ordena se levante la confiscación de los bienes del Cid y los suyos; los Infantes de Carrión contemplan su provechoso casamiento con las hijas del Cid.
83. Los Infantes de Carrión envían saludos al Cid; Minaya va al monasterio por doña Jimena y sus hijas; muchos caballeros se deciden a ir a Valencia; Minaya recompense al abad; Raquel y Vidas se le acercan a recordarle el asunto pendiente de las arcas; Minaya les promete verlo con el Campeador; salida de la comitiva para Valencia; Pero Bermúdez sale de Valencia a recibir a doña Jimena; al pasar por Molina se le une Abengalbón y van a Medina.
84. Parada en Medina, obsequios de Abengalbón; salida para Valencia.
85. El Cid envía otra comitiva al encuentro de los viajeros.
86. Don Jerónimo se adelanta para presidir la procesión; a la entrada de Valencia; el Cid cabalga a encontrar a su mujer e hijas; entrada en la ciudad.
87. Subida al Alcázar y contemplación de la ciudad y el mar.
88. El rey de Marruecos quiere recobrar Valencia y la cerca.
89. Llegan al Cid las noticias del cerco.
90. El Cid se alegra, teme doña Jimena.
91. El Cid tranquiliza a su mujer e hijas, asegurándoles de su victoria.
92. Los cristianos atacan y dan muerte a quinientos moros.
93. Los vasallos regresan a la ciudad, excepto Alvar Salvadórez; arenga del Cid y plan de batalla.
94. El obispo ansia dar los primeros golpes.
95. Dura batalla; derrota de Yúcef; riquísimo botín; el Cid saluda a su mujer e hijas; decide casar a las dueñas de Jimena, dotándoles de doscientos marcos; repartición del gran botín y selección de la tienda de Yúcef para Alfonso.
96. Aumenta la alegría de los cristianos; nuevos presentes para el rey.
97. Nueva embajada de Minaya.
98. Minaya y Pero Bermúdez llegan a Valladolid.
99. El rey sale a recibir a los enviados del Cid; muchos se alegran, Garci Ordóñez con diez de sus parientes se muestra irritado.
100. El rey se muestra amable y generoso.
101. Los Infantes de Carrión expresan al rey sus deseos de casar con las hijas del Cid.
102. Platican en secreto con el rey; el rey pondera la petición; se decide a perdonar públicamente al Cid; le pide vistas; Minaya, de regreso en Valencia, le informa al Cid; éste escoge el Tajo como lugar de las vistas.
103. El rey fija el plazo para las vistas; se dispone con sus hombres para asistir a ellas.
104. Solemnes preparativos del rey y sus hombres; salida de Valencia; el rey y el Cid se avistan a orillas del Tajo; el Cid pide perdón público; el rey lo otorga; convites; el rey pide al Cid sus hijas para los Infantes de Carrión; el Cid agradecido se las confía al rey; el Cid obsequia ricamente a los presentes; el rey le confía al Cid los Infantes de Carrión en calidad de hijos.
105. El Cid pide al rey que nombre a un representante suyo para los casamientos, el rey nombra a Minaya como manero y padrino.
106. El Cid se despide del rey; entrega de regalos.
107. El rey autoriza a todo el que quiera que vaya a las bodas; son muchos los que marchan con el Cid; a Pero Bermúdez y Muño Gustioz les cae la distinción de escoltar de cerca a los Infantes de Carrión.
108. El Cid anuncia a doña Jimena el bueno y honroso casamiento de las hijas.
109. Doña Jimena y las hijas se alegran de que van a ser ricas.
110. El Cid hace resaltar la intervención personal del rey en el arreglo de los casamientos.
111. El palacio se prepara para las bodas; distinguida
personalidad de los Infantes de Carrión; Minaya, actuando en nombre del rey, entrega las hijas del Cid a los Infantes de Carrión; el obispo bendice la unión y celebra la misa; grandes festejos durante quince días; obsequios a los que regresan a Castilla; duradera felicidad de todos los de Valencia; despedida al público con invocación divina; fin del cantar.
112. Presentación de los personajes de la acción: el Cid, dormido; un león que se escapa de la red los Infantes y vasallos se asustan; los Infantes se esconden, los vasaIlos acuden a proteger al Cid; el león se humilla ante el Cid; se maravillan los vasallos; éstos se burlan de los Infantes; el Cid prohíbe las burlas; los Infantes se consideran ultrajados.
113. El rey Búcar ataca a Valencia.
114. Los Infantes temen morir en la batalia; Muño Gustioz los espia y se lo revela al Cid; éste excusa a los Infantes del combate.
115. (folio perdido); el Cid se complace del valor de sus yernos; éstos siguen sin entusiasmo alguno por pelear.
116. Pero Bermúdez rehúsa cuidarse de los Infantes; Minaya se muestra deseoso de combatir; don Jerónimo revela que su verdadera vocación es de matar moros.
117. El obispo combate con furia; el Cid acude en su ayuda.
118. Los cristianos derrotan al enemigo; el Cid persigue y da muerte a Biúcar; gana la espada Tizón.
119. Grandes ganancias; el Cid y Minaya alaban a los Infantes de Carrión; las alabanzas a escarnio; las ganancias les agradan.
120. El Cid pondera la fama de sus yernos.
121. Reparto del botín.
122. Monólogo del Cid sobre la invasión de Marruecos; se reúnen en corte todos los del Cid; agasajo a los Infantes de Carrión.
123. Palabras de agradecimiento de Fernando de Carrión; crecen las burlas de los vasallos; los Infantes deciden marchar a Carrión.
124. Los Infantes recuerdan el episodio del león y maquinan vengarse con el escarnecimiento de sus esposas; dicen al Cid que quieren llevar a sus mujeres a Carrión para que vean sus heredades; accede el Cid, que da a sus hijas un valioso ajuar, grandes riquezas a todos y especial regalo a sus yernos de Colada y Tizón; las hijas se despiden de sus padres
125. Jimena se despide de sus hijas; el Cid cabalga para despedir a los viajeros; ciertos agüeros le hacen sospechar de los casamientos.
126. Envía con la comitiva a su sobrino Félez Muñoz; después de despedirse regresa a Valencia; los viajeros llegan a Molina; reciben generosa hospitalidad de Abengalbón los Infantes codician las riquezas de Abengalbón y platican sobre darle muerte; un moro les espiaba y se lo cuenta a Abengalón.
127. Abengalbón no les castiga por consideración al Cid.
128. Tras lamentarse y amonestar a los Infantes, Abengalbón se torna a Molina; los viajeros, ya en Castilla, pasan la noche en el robledo de Corpes; a la mañana mandan a sus hombres partir; ellos se quedan y maltratan cruelmente a sus esposas; las dejaron por muertas.
129. Las hijas del Cid, sin sentido, quedan expuestas a las aves y animales carnívoros.
130. Los Infantes se ufanan, satisfechos de la venganza por lo del león.
131. Un presentimiento hace retroceder a Félez Muñoz; busca a sus primas, las reanima y en su caballo las lleva hasta San Esteban; al Cid le llega la noticia del escarnio y expresa sus esperanzas de casar bien a sus hijas; Alvar Fáñez, Pero Bermúdez y Martín Antolinez se encargan de ir a recogerlas; tierno encuentro.
132. Esperanzas de mejor casamiento y justa venganza; salída de San Esteban; el Cid se adelanta a recibir a sus hijas.
133. Muño Gustioz es encargado de ir a pedir justicia al rey; éste se encuentra en Sahagún; Muño le da el mensaje; el rey se arrepiente de haber ordenado los casamientos y promete ayudar al Cid.
134. El rey convoca corte en Toledo.
135. Los del bando de Carrión quieren influenciar al rey a que desista de la corte; negativa rotunda del rey; convocación de la corte; preocupación del rey por la demora del Cid; intercambio de amables saludos.
136. El rey entra en Toledo; el Cid celebra vigilia en San Serván.
137. El Cid, con los más distinguidos de sus vasallos, va a Toledo; entra en la corte; el rey le ofrece asiento en su escaño; el Cid rehúsa; el rey abre la sesión; el Cid presenta su demanda; reclama sus dos espadas, Colada y Tizón; recibidas, se las entrega a Pero Bermúdez y a Martín Antolínez; nueva demanda del Cid: tres mil marcos en oro y plata; los Infantes se ven obligados a pagar en especie.
138. Tercera demanda: los retos.
139. Imprecación del Cid.
140. Garci Ordóñez trata de poner en ridiculo al Cid; el Cid deja malparado a su enemigo.
141. Fernando de Carrión se pavonea de su nobleza de linaje y menosprecia al infanzón.
142. El Cid incita a Pero Bermúdez a responder a Fernando.
143. Perorata de Bermúdez, quien descubre la cobardia de Fernando en el combate.
144. Pero Bermúdez echa en cara a Fernando lo del león; las hijas del Cid valen más que los lnfantes de Carrión.
145. Diego de Carrión se pavonea de su nobleza de linaje;
menosprecia al Cid.
146. Martín Antolínez echa en cara a Diego lo del león y le reta; las hijas del Cid valen más que los Infantes de Carrión.
147. Ansur González entra en la corte.
148. Imprecación de Ansur contra el Cid.
149. Muño Gustioz hace callar a Ansur como mentiroso y le reta; Infantes de Navarra y de Aragón piden al Cid sus hijas para ser reinas; el rey otorga estos nuevos casamientos; Alvar Fáñez presenta su reto a los de Carrión; Gómez Pelayet responde al desafío; el rey limita los retos a los tres primeros y fija plazo; el Cid quiere irse para Valencia,(folio perdido).
150. (Sigue la misma rima). El Cid ofrece al rey el regalo de Babieca; el rey no acepta; recomendaciones del Cid a los tres lidiadores; el Cid regresa a Valencia; en Carrión, llega el plazo de los retos; pavor de los Infantes ante Colada y Tizón; los del Cid, amparados por el rey, salen al campo; el rey designa a los jueces del campo y amonesta a los de Carrión; los fieles dan las instrucciones; Pero Bermúdez vence a Fernando González.
151. Martín Antolínez vence a Diego González.
152. Muño Gustioz vence a Ansur González; el padre de los Infantes les da por vencidos; los del Cid se vuelven a Valencia; alegría del Cid, pues sus hijas han sido vengadas; doña Elvira y doña Sol, señoras de Navarra y de Aragón; muerte del Cid y fin de la razón.
153. Explicit: nombre del escriba y fecha de la copia; despedida al público.
GESTA DE MIO CID.
VERSION ORIGINAL.
[CRONISTA]
De los sus ojos tan fuerte mientre llorando, 1
Tornaba la cabeza & estabalos catando;
Vio puertas abiertas & uzos sin cañados,
Alcandaras vazias sin pieles & sin mantos
5 Y sin falcones y sin adtores mudados.
Suspiro mio Çid, ca mucho habia grandes cuidados,
Fablo mio Çid bien y tan mesurado:
[CID]
Grado a Ti, Señor Padre, que estas en alto.
¡Esto me han vuelto mios enemigos malos!
[CRONISTA]
10 Alli piensan de aguijar, alli sueltan las riendas. 2
A la exida de Bivar hobieron la corneja diestra,
Y entrando a Burgos hobieronla siniestra.
Meçio mio Çid los hombros & engrameo la tiesta.
[CID]
¡Albriçia, Albar Fañez, ca echados somos de tierra!
[CRONISTA]
15 Mio Çid Ruy Diaz por Burgos entraba, 3
En su compaña, sesaenta pendones; exienlo ver mugieres y varones:
Burgueses y burguesas por las finiestras son
Plorando de los ojos, ¡tanto habian el dolor!
De las sus bocas todos decian una razon:
[BURGALESES]
20 ¡Dios que buen vasallo! ¡Si hobiese buen Señor!
[CRONISTA]
Convidar le ian de grado, mas ninguno no osaba; 4
El Rey don Alfonso tanto habia grande saña.
Antes de la noche en Burgos de el entro su carta
Con grande recaudo y fuertemiente sellada:
25 que a mio Çid Ruy Diaz, que nadi no le diesen posada,
Y aquel que se la diese sopiese vera palabra:
que perderie los haberes y mas los ojos de la cara,
Y aun demas los cuerpos y las almas.
Grande duelo habian las gentes cristianas;11
30 Ascondense de mio Çid, ca no le osan dezir nada.
El Campeador adeliño a su posada;
Asi como llego a la puerta, fallola bien çerrada,
Por miedo del Rey Alfonso, que asi lo habian parado:
que si no la quebrantase por fuerza, que no gela abriese nadi.
35 Los de mio Çid a altas voces llaman;
Los de dentro no les querien tornar palabra.
Aguijo mio Çid, a la puerta se llegaba,
Saco el pie del estribera, una ferida le daba;
No se abre la puerta, ca bien era çerrada.
40 Una niña de nueve años a ojo se paraba.
[NIÑA]
¡Ya Campeador, en buen hora çinxiestes espada!
El rey lo ha vedado, anoche d’el entro su carta,
Con gran recaudo & fuertemientre sellada.
No vos osariemos abrir ni coger por nada;
45 Si no, perderiemos los haberes y las casas
Y demas los ojos de las caras.
Çid, en el nuestro mal vos no ganades nada,
Mas el Criador vos vala con todas sus vertudes santas.
[CRONISTA]
Esto la niña dixo y tornose para su casa.
50 Ya lo vee el Çid que del rey no habia graçia.
Partiose de la puerta, por Burgos aguijaba,
Llego a Santa Maria, luego descabalga,
Finco los hinojos, de coraçon rogaba;
La oracion fecha, luego cabalgaba.
55 Salio por la puerta y en Arlançon posaba;
Cabo esa villa en la glera posaba
Fincaba la tienda y luego descabalgaba.
Mio Çid Ruy Diaz, el que en buen hora çinxo espada,
Poso en la glera, quando no le coge nadi en casa,
60 Derredor d’el una buena compaña;
Asi poso mio Çid como si fuese en montaña.
Vedada le han compra dentro en Burgos la casa
De todas cosas quantas son de vianda;
No le osarien vender al menos dinarada
65 Martin Antolinez el burgales cumplido, 5
A mio Çid y a los suyos abastales de pan y de vino;
No lo compra, ca el se lo habia consigo,
De todo conducho bien los hobo bastidos.
Pagose mio Çid el Campeador y todos los otros que van a su serviçio12
70 Fablo Martin Antolinez, odredes lo que ha dicho:
[ANTOLINEZ]
¡Ya Campeador, en buen hora fuestes naçido
Esta noche yagamos & vayamosnos al matin
Ca acusado sere de lo que vos he servido,
En ira del rey Alfonso yo sere metido.
75 Si convusco escapo sano o vivo,
Aun çerca o tarde el rey querer me ha por amigo,
Si no cuanto dexo no lo preçio un figo.
[CRONISTA]
Fablo mio Cid, el que en buen hora çinxo espada. 6
[CID]
¡Martin Antolinez, sodes ardida lança!
80 Si yo vivo doblarvos he la soldada.
Espeso he el oro y toda la plata,
Bien lo vedes que yo no trayo haber, y huebos me serie
Para toda mi compaña.
Fer lo he amidos, de grado no habria nada:
85 Con vuestro consejo bastir quiero dos arcas,
Hinchamoslas de arena, ca bien seran pesadas,
Cubiertas de guadameçi y bien enclaveadas,
Los guadameçis bermejos y los clavos bien dorados. 7
Por Rachel y Vidas vayadesme privado:
90 Cuando en Burgos me vedaron compra & el Rey me a airado.
No puedo traer el haber, ca mucho es pesado,
Empeñar selo he por lo que fuere guisado,
De noche lo lieven, que no lo vean cristianos.
Vealo el Criador con todos los sus santos:
95 Yo mas no puedo y amidos lo fago.
[CRONISTA]
Antolinez no lo detardaba, 8
Por Rachel y Vidas apriessa demandaba.
Paso por Burgos, al castiello entraba,
Por Rachel y Vidas apriessa demandaba.
100 Rachel y Vidas en uno estaban amos 9
En cuenta de sus haberes, de los que habian ganados.
Llego Martin Antolinez a guisa de membrado.
[ANTOLINEZ]
¿Do sodes, Rachel y Vidas, los mios amigos caros?
En poridad fablar querria con amos.
[CRONISTA]
105 No lo detardan, todos tres se apartaron.
[ANTOLINEZ]
13 Rachel y Vidas, amos me dad las manos,
que no me descubrades a moros ni a cristianos,
Por siempre vos fare ricos, que no seades menguados.
El Campeador por las parias fue entrado,
110 Grandes haberes priso y muchos sobejanos,
retovo d’ellos quanto que fue algo,
Por ende vino a aquesto por que fue acusado.
Tiene dos arcas llenas de oro esmerado,
Ya lo vedes que el Rey le ha airado,
115 dexado ha heredades y casas y palaçios.
Aquellas no las puede llevar, si no, serian ventadas,
El Campeador dexar las ha en vuestra mano,
Y prestadle de haber lo que sea guisado.
Prended las arcas y metedlas en vuestro salvo,
120 Con grande jura meted hy las fes amos:
¡que no las catedes en todo aqueste año!
[CRONISTA]
Rachel y Vidas seianse consejando.
[RACHEL y VIDAS]
Nos huebos habemos en todo de ganar algo.
Bien lo sabemos que el algo gano,
125 Quando a tierra de moros entro, que gran haber saco.
No duerme sin sospecha qui haber trae monedado.
Estas arcas prendamoslas amas,
En logar las metamos que no sean ventadas.
Mas decidnos del Çid, ¿de que sera pagado?
130 O ¿que ganançia nos dara por todo aqueste año?
[CRONISTA]
Respuso Martin Antolinez a guisa de membrado.
[ANTOLINEZ]
Mio Çid querra lo que sea aguisado
Pedir vos ha poco por dexar su haber en salvo.
Acogensele homnes de todas partes menguados,
135 Ha menester seisçientos marcos.
[CRONISTA]
Dixo Rachel y Vidas:
[RACHEL / VIDAS]
¿Darselos? ¡De grado!
[ANTOLINEZ]
Ya vedes que entra la noche, el Çid es presurado,
Huebos habemos que nos dedes los marcos.
[CRONISTA]
Dixo Rachel y Vidas: 14
[RACHEL / VIDAS]
No se faze asi el mercado,
140 Sino primero prendiendo y despues dando.
[CRONISTA]
Dixo Martin Antolinez:
[ANTOLINEZ]
Yo d’eso me pago;
Amos todos tred al Campeador contado,
Y nos vos ayudaremos que asi es aguisado,
Por aduzir las arcas y meterlas en vuestro salvo,
145 que no lo sepan moros ni cristianos.
[CRONISTA]
Dixo Rachel y Vidas:
[RACHEL / VIDAS]
Nos d’esto nos pagamos.
Las arcas aduchas, prended seisçientos marcos.
[CRONISTA]
Martin Antolinez cabalgo privado
Con Rachel y Vidas de voluntad y de grado;
150 No viene a la puente, ca por el agua ha pasado,