La
Esencia del Amor Luis
Villalta

LA ESENCIA DEL AMOR
Titulo original: La Esencia del Amor
Primera edición, julio del 1985
Segunda edición, Diciembre del 2010.
Ilustraciones: Banco de imágenes gratuitas,
José Luis Ávila Herrera,
http://joseluisavilaherrera.blogspot.com.
Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada o trasmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma, ni por ningún medio, séa mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro-óptico, por fotocopia, o cualquier otra, sin el permiso previo por escrito del autor.
Luis Antonio Villalta
La Esencia del Amor
Poesía clásico contemporánea
Edición, notas y apéndices © 2010 Luis Antonio Villalta
Prologo
Canta el corazón, el alma, la sangre y las venas del joven poeta, escritor, y dramaturgo, nato provinciano y pobre, propio de nuestra tierra El Salvador…
Luis Antonio Villalta, dentro del campo desconocido, ignorado hasta ahora…
Sus versos tachonados de metáforas, rimas, y hechos tanto antiguos como reales y de la actualidad, son el vivo reflejo de la inquietud en la juventud actual. La sed insaciable de cruzar el horizonte de lo desconocido; no solo con el pensamiento y la vista…
Tubo la oportunidad de marchar fuera de su país, con el objeto de prepararse, siguiendo el proverbio que reza: “Nadie es profeta en su tierra”.
Para Luis Villalta, mi enhorabuena, felicidades sinceras, por concederme el honor de contribuir con esta página, al comienzo de lo que será una historia Lírica, de Romance, Amor, Canto, Poesía, Costumbres y religión.
Dedico pues esta obra: “La Esencia del Amor”,
Gracias:
José Raúl Moreno Blandón.

Dedicatoria
Dedico esta obra a la paciencia y apoyo y consideraciones dadas por mi esposa en todo este tiempo en que sumergidos en el mundo de las letras ha hecho posible este sueño realidad.
A mis hijos que son la inspiración divina para el día a día, y la lucha constante en el aprendizaje de amor y ternura recibida por ellos.
Luis Villalta (autor)
Índice
El rey saber quería
Hace mucho tiempo
Hubo un gran rey
Sabio, pues daba ejemplo
A su numerosa grey.
Queriendo él saber,
Quien en el hogar mandaba
Dispuso componer
Una ley que así pronunciaba.
¡Hay gran recompensa
Para el que mande más!
Y a nadie se dispensa
Si es que es un falaz.
Una yegua o un caballo
Será el premio Nóbel
Y entregara mi vasallo
Un hermoso corcel.
Y los hombres aun dispuestos
A demostrar su gallardía
Y las mujeres en sus puestos
Con astucia, con picardía
Todos ganar querían
El fino corcel de Andalucía
Más probar no podían
Quien a quien se vencía.
Al ver la algarabía
De la grey en el poblado
El mismo rey se disponía
Hacer la discordia a un lado.
El rey hizo una pregunta
¿Aquí quien es el que manda?
Y el hombre siempre de punta
Respondía en forma iracunda.
Aquí mando yo su Alteza
Y no puede mandar otro
Ya que el hombre es la cabeza…
¡Vamos, déme ya el potro!
Y la mujer ahí sumisa
Casi no se dejaba ver,
Mas el Rey con una sonrisa
Sabía que el hombre iba a perder.
Dios había creado
Al hombre y a la mujer,
Y del polvo fue formado
A imagen de su ser.
Mas la corrupción
Destruyo todo,
Y ahora hay presunción,
Así como hay lodo.
La mujer de su costado
Fue realmente tomada
Para que estuviera a su lado
Siempre protegida y amada.
Del pie no fue hecha
Para que no fuera pisoteada
Aunque así lo diga la flecha
De la sociedad modernizada.
Tampoco de la cabeza
Para que ella no se creciera
Así como la realeza
Que impera en nuestra era.
El Rey siguió diciendo
Escoge tú el corcel
Para que lo vayas luciendo
Y por el pueblo cabalgues en él.
Y al ver aquel hombre
El potro y la yegua
Los ojos se le iban al pobre,
Mas, el Rey no daba tregua
Y llamando a su mujer
El hombre pregunto:
¿Cual es el que te gusta?
Mira tú, te doy a escoger;
Ya que estas siempre dispuesta.
El rey entonces comprendió
Que no debe haber jerarquía en el holgar
Y el corcel a nadie se lo dio
Pues no se dejo engañar.
Y esta lección el refirió
Que hombres y mujeres uno son
Y a la grey advirtió
Que mas vale el amor y el perdón.
Amor, palabra muy común
Que ha sido profanada,
Pero se mantiene aun
Con la fuerza inmaculada
Cual mágica expresión
Subyuga la mente,
El alma, el corazón
No importa de que gente.
Se habla del amor Eros
Que es pasión insondable
Que es lujuria, que es deseos…
Y que al joven parece agradarle.
Hay otro que es el filial
Y es un afecto familiar
Que es más puro y leal
Y que no lo decide el azar.
Ágape, es el mejor
Pues viene de Dios
Y se dice que este amor
No es solo para dos
Abarca a todo ser
A ricos y pobres,
A hombre y mujer
A indignos y a nobles.
Es la esencia misma del amor
Y nunca espera recibir;
Solo da y da, pese al dolor…
Que nunca se cansa de compartir.
Los bellos recuerdos
Que tengo de primavera
Siendo tú la primera
En mis pensamientos.
Cada día te esperaba
Con una sonrisa y una flor
No se si es por el amor
O porque te apreciaba.
Todo es bello en primavera
Pues todo reverdece
Y nada, nada se enaltece
Y hasta la gente es más sincera.
Eres cual rubí
La belleza te acompaña
Y robarte será mi hazaña
Pues enamorado estoy de ti.
Abrazándote te llevare
Por montes y collados
Y seremos dos enamorados
Y ahí yo te besaré.
El tiempo que esperé
Mi vida es ser poeta
Y por eso te escribo a tí,
Pues vuela como cometa
Tu figura hasta llegar a mí.
Platicamos en el valle,
Es un valle sin igual,
Do hay flores y pájaros
Y un bello manantial,
Te mire lentamente
Casi enamorado,
Y ahí, en mi mente
Soñé con estar a tu lado.
Y te hablé con el susurro del viento
Con el cantar de los pájaros
Y te busqué hasta perder mi aliento,
Por montanas, montes y collados.
Dos meses y medio pasaron
Y por fin tu respuesta
Y ese día las aves cantaron
La marcha nupcial hasta la puerta
La iglesia estaba abierta
Y tú con tu blanco vestido
Me mirabas muy coqueta,
Y yo enamorado…
Por ti casi perdido.
Oración a mi esposa
Gracias por tu dulzura
Gracias por tu bondad
Por darme la cordura
En mis noches de oscuridad
Sin ti, la vida es triste
Sin ti, la vida es vana
Gloria a Dios porque viniste
Gloria a Dios que me salvaste
Ginnette, esposa mía
Dos tesoros me has dado
Gianna la sonrisa mía
Y a Giancarlo el bebe dorado
Gracias por amarme
Gracias por comprenderme
Gracias por aceptarme
Y gracias por ser quien eres.
Sombra nocturna
En una noche hermosa
La luz se proyectaba
Sobre mi linda choza
Que tanto me encantaba
De repente una sombra
Se divisó en el camino
Y desde su nido la alondra
Escuchó el susurro del pino.
En esa sombra de la noche
Estaba el secreto;
Veloz como un coche
Capaz ante todo reto.
Sin saber quien era
Esa sombra perturbadora…
Y deshacerme quisiera
Mas todo en vano ahora.
Pues se ha fusionado a mi ser
Y la hallo encantadora
Y la he empezado a querer
Como a un ser que se adora.
Por fin se de quien es
Esa sombra infatigable
Y lo diré hoy y no después
Es mi esposa tan amable.
La traición
Hoy le dije adiós
Hoy me despedí
Y partí de su lado
Y aunque Voy sin voz
Muy dentro de mí
El llanto ha asomado
Esa Es la verdad
Pues en otro amor
Tu vista has fijado
Y Aquí en mi soledad
Lleno de dolor
Tú me has dejado
Y aunque mi razón
Se turbe al pensar
Que me has traicionado
Tengo Un corazón
Grande para amar
Si se siente amado
La vieja bruja
Maldita seas, exclamó el borracho
A su enfermiza compañera
Y después de mal tratar a su muchacho…
Se quedo dormido en la acera.
Pobre mujer, y pobre pequeño
Ese era el pan diario
Y por mas que fijara su empeño
Nada, ni auque rezara el rosario.
Cierta vez le dieron consejo
De ir donde la bruza de la villa
Ya que ella miraba en espejo
Y que la vieja todo lo sabía.
Su dolor era inmenso
Su desdicha incomparable
Y ella deseaba descanso
De su vida insoportable.
Corriendo se fue al pueblo
A buscar a esa bruja,
A que le diera algo para el cerebro
De su esposo el granuja.
Ello lo amaba a pesar de todo
Pero siempre discutían
Dame dinero no seas codo
Ya tenían días que no comían.
Señora déme una poción
Para doblegar a mí marido
Pues quiero darle lección
A mi cónyuge el perdido.
En ese momento preparó
Un mágico liquido,
Y a los dioses invoco
Para pedir auxilio.
Tómala, mas no la bebas,
Tampoco la arrojes,
Que al poco tiempo verás
Que vas a obtener honores.
Y así, la infortunia
Se fue a su casa,
Con la pócima que tenía
Lista para ir de caza.
Al poco tiempo de llegar
Oyó ruidos por doquier,
¿Que pasa en este hogar?
¿O es que vive aquí lucifer?
Cállate desgraciada
Grito el marido furioso
Y de una sola patada
Le saco un sollozo.
Tomó la poción de inmediato
No la tragaba ni la arrojaba,
Era la orden que le habían dado
Para vencer al que la castigaba
Y todo en calma quedo,
Así como en un convento